Espaço ecléctico e multifacetado, dedicado à reflexão, à divulgação e à partilha de ideias.
quarta-feira, 1 de novembro de 2023
segunda-feira, 30 de outubro de 2023
EL PUEBLO EN LA CARA, cuento de Miguel Delibes
Cuando yo salí del pueblo, hace la friolera de cuarenta y ocho años, me topé con el Aniano, el Cosario, bajo el chopo del Elicio, frente al palomar de la tía Zenona, ya en el camino de Pozal de la Culebra. Y el Aniano se vino a mí y me dijo: «¿Dónde va el Estudiante?». Y yo le dije: «¡Qué sé yo! Lejos». «¿Por tiempo?», dijo él. Y yo le dije: «Ni lo sé». Y él me dijo con su servicial docilidad: «Voy a la capital. ¿Te se ofrece algo?». Y yo le dije: «Nada, gracias Aniano».
Ya en el año cinco, al marchar a la ciudad para lo del bachillerato, me avergonzaba de ser de pueblo y que los profesores me preguntasen (sin indagar antes si yo era de pueblo o de ciudad): «Isidoro, ¿de qué pueblo eres tú?». Y también me mortificaba que los externos se dieran de codo y cuchichearan entre sí: «¿Te has fijado qué cara de pueblo tiene el Isidoro?» o, simplemente, que prescindieran de mí cuando echaban a pies para disputar una partida de zancos o de pelota china y dijeran despectivamente: «Ese no; ese es de pueblo». Y yo ponía buen cuidado por entonces en evitar decir: «Allá en mi pueblo…» o «El día que regrese a mi pueblo», pero a pesar de ello, el Topo, el profesor de Aritmética y Geometría, me dijo una tarde en que yo no acertaba a demostrar que los ángulos de un triángulo valieran dos rectos: «Siéntate, llevas el pueblo escrito en la cara».
Y a partir de entonces, el hecho de ser de pueblo se me hacía una desgracia, y yo no podía explicar cómo se cazan gorriones con cepos o colorines con liga, ni que los espárragos, junto al arroyo, brotaran más recio echándoles porquería de caballo, porque mis compañeros me menospreciaban y se reían de mí. Y toda mi ilusión, por aquel tiempo, estribaba en confundirme con los muchachos de ciudad y carecer de un pueblo que parecía que le marcaba a uno, como a las reses, hasta la muerte. Y cada vez que en vacaciones visitaba el pueblo, me ilusionaba que mis viejos amigos, que seguían matando tordas con el tirachinas y cazando ranas en la charca con un alfiler y un trapo rojo, dijeran con desprecio: «Mira el Isi; va cogiendo andares de señoritingo».
Así, en cuanto pude, me largué de allí, a Bilbao, donde decían que embarcaban mozos gratis para el Canal de Panamá y que luego le descontaban a uno el pasaje de la soldada. Pero aquello no me gustó, porque ya por entonces padecía yo del espinazo y me doblaba mal y se me antojaba que no estaba hecho para trabajos tan rudos y, así de que llegué, me puse primero de guardagujas y después de portero en la Escuela Normal y más tarde empecé a trabajar las radios Philips que dejaban una punta de pesos sin ensuciarse uno las manos.
Pero lo curioso es que allá no me mortificaba tener un pueblo y hasta deseaba que cualquiera me preguntase algo para decirle: «Allá,en mi pueblo, el cerdo lo matan así, o asao». O bien: «Allá, en mi pueblo, los hombres visten traje de pana rayada y las mujeres sayas negras, largas hasta los pies». O bien: «Allá, en mi pueblo, la tierra y el agua son tan calcáreas que los pollos se asfixian dentro del huevo sin llegar a romper el cascarón». O bien: «Allá, en mi pueblo, si el enjambre se larga, basta arrimarle una escriña agujereada con una rama de carrasca para reintegrarle a la colmena».
Y empecé a darme cuenta, entonces, de que ser de pueblo era un don de Dios y que ser de ciudad era un poco como ser inclusero y que los tesos y el nido de la cigüeña y los chopos y el riachuelo y el soto eran siempre los mismos, mientras las pilas de ladrillo y los bloques de cemento y las montañas de piedra de la ciudad cambiaban cada día y con los años no restaba allí un solo testigo del nacimiento de uno, porque mientras el pueblo permanecía, la ciudad se desintegraba por aquello del progreso y las perspectivas de futuro.
POETA CASTRADO, NÃO!
Serei tudo o que disserem
por inveja ou negação:
cabeçudo, dromedário,
fogueira de exibição,
teorema, corolário,
poema de mão em mão,
lãzudo publicitário,
malabarista, cabrão.
Serei tudo o que disserem:
Poeta castrado, não!
Os que entendem como eu
as linhas com que me escrevo,
reconhecem o que é meu
em tudo quanto lhes devo:
ternura como já disse,
sempre que faço um poema;
saudade que se partisse
me alagaria de pena;
e também uma alegria,
uma coragem serena
em renegar a poesia
quando ela nos envenena.
Os que entendem como eu
a força que tem um verso,
reconhecem o que é seu
quando lhes mostro o reverso:
da fome já não se fala
– é tão vulgar que nos cansa –
mas que dizer de uma bala
num esqueleto de criança?
Do frio não reza a história
– a morte é branda e letal –
mas que dizer da memória
de uma bomba de napalm?
E o resto que pode ser
o poema dia a dia?
– Um bisturi a crescer
nas coxas de uma judia;
um filho que vai nascer
parido por asfixia?!
– Ah não me venham dizer
que é fonética a poesia!
Serei tudo o que disserem
por temor ou negação:
Demagogo, mau profeta,
falso médico, ladrão,
prostituta, proxeneta,
espoleta, televisão.
Serei tudo o que disserem:
Poeta castrado, não!
ARY DOS SANTOS
O CONTO DO VELHO RELÓGIO
Um Pai antes de morrer disse ao seu filho:
- Este é um relógio que o teu avô me deu. Tem mais de 200 anos. Mas antes de to entregar, peço-te que vás à relojoeiro do centro, diz-lhes que queres vendê-lo, para veres quanto ele vale.
O filho foi. Depois voltou e disse ao pai:
– O dono da relojoaria paga-me 5 euros, porque diz que ele é velho.
O Pai disse-lhe:
– Vai ao café e pergunta ao dono quanto é que te dá por ele.
O filho foi. Depois voltou, e disse:
– Pai, também me pagam 5 euros.
– Muito bem. Peço-te, por último, que vás ao museu e mostres o relógio ao diretor.
Ele saiu e algum tempo depois voltou. Disse então ao pai:
– Não vai acreditar. O diretor disse-me que este relógio vale 250 mil euros!!!
Então, o Pai disse-lhe:
– Queria que percebesses que no lugar certo avaliarão o teu valor da forma correta. Não escolhas o lugar errado. E se o fizeres, não te revoltes se não te valorizam.
Quem conhece o teu valor irá apreciar-te. Saberás então que esse é o lugar certo para ti.
Moral da história: Não te demores onde não te valorizam!!!
in, Mala d’estórias
Invitation de la Folie!
(fable de Jean de la Fontaine).
La Folie décida d'inviter ses amis pour prendre un café chez elle.
Tous les invités y allèrent.
Après le café la Folie proposa :
- On joue à cache-cache ?
- Cache-cache ? C'est quoi, ça ? demanda la Curiosité.
- Cache-cache est un jeu. Je compte jusqu'à cent et vous vous cachez. Quand j'ai fini de compter… je cherche, et le premier que je trouve sera le prochain à compter.
Tous acceptèrent, sauf la Peur et la Paresse.
- 1, 2, 3…La Folie commença à compter.
L'Empressement se cacha le premier, n'importe où.
La Timidité, timide comme toujours, se cacha dans une touffe d'arbre.
La Joie courut au milieu du jardin.
La Tristesse commença à pleurer, car elle ne trouvait pas d'endroit approprié pour se cacher.
L'Envie accompagna le Triomphe et se cacha près de lui derrière un rocher.
La Folie continuait de compter tandis que ses amis se cachaient.
Le Désespoir était désespéré en voyant que la Folie était déjà à 99.
CENT ! cria la Folie, je vais commencer à chercher.
La première a être trouvée fut la Curiosité, car elle n'avait pu s'empêcher de sortir de sa cachette pour voir qui serait le premier découvert.
En regardant sur le côté, la Folie vit le Doute au-dessus d'une clôture ne sachant pas de quel côté il serait mieux caché.
Et ainsi de suite, elle découvrit la Joie, la Tristesse, la Timidité...
Quand ils étaient tous réunis, la Curiosité demanda :
- Où est l'Amour ?
Personne ne l'avait vu.
La Folie commença à le chercher. Elle chercha au-dessus d'une montagne, dans les rivières au pied des rochers.
Mais elle ne trouvait pas l'Amour.
Cherchant de tous côtés, la Folie vit un rosier, prit un bout de bois et commença à chercher parmi les branches, lorsque soudain elle entendit un cri : C'était l'Amour, qui criait parce qu'une épine lui avait crevé un œil.
La Folie ne savait pas quoi faire. Elle s'excusa, implora l'Amour pour avoir son pardon et alla jusqu'à lui promettre de le suivre pour toujours.
L'Amour accepta les excuses. Aujourd'hui, l'Amour est aveugle et la Folie l'accompagne toujours...
Joli, n’est-ce pas!?!
NÃO QUERO, NÃO
Não quero, não
Não quero, não quero, não,
ser soldado nem capitão.
Quero um cavalo só meu,
seja baio ou alazão,
sentir o vento na cara,
sentir a rédea na mão.
Não quero, não quero, não
ser soldado nem capitão.
Não quero muito do mundo:
quero saber-lhe a razão,
sentir-me dono de mim,
ao resto dizer que não.
Não quero, não quero, não,
ser soldado nem capitão.
Eugénio de Andrade
¿DE DÓNDE VIENEN LAS TAPAS?
3 teorías:
1
En la Edad Media, durante el reinado de Alfonso X el Sabio en el siglo XIII, se dice que debido a una enfermedad que padeció, se vio obligado a tomar algunos sorbos de vino por prescripción facultativa, y para evitar los efectos del alcohol, tomaba pequeños bocados entre horas acompañando a la bebida.
2
Durante el reinado de los Reyes
Católicos, debido al aumento de los incidentes causados por los carreteros a la salida de las tabernas, a causa de la gran cantidad de cerveza y vino ingeridos, se obligó a los taberneros a servir la copa de vino o la jarra de cerveza con una tapa.
3
Un tercer cuento popular dice que el sobrenombre de "tapa" surgió cuando los Reyes Católicos, yendo de visita a
Cádiz, un día de viento, pararon taberna. Para evitar que entrara arena en la copa de vino, el tabernero la cubrió con una loncha de jamón y diciendo estas palabras: "Aquí tiene su tapa, majestad".
in, ICLE - Instituto de Cultura e Língua Espanhola
Falsos amigos
Aprender uma língua é como explorar um novo território cheio de surpresas. Estes falsos cognatos/amigos podem pegar-nos de surpresa, mas também tornam a jornada ainda mais interessante.
Palavras em espanhol que parecem do português, mas não são a mesma coisa
1. Aceite
Em Português, “aceite” significa concordar com algo. Já em Espanhol, “aceite” é uma variedade de óleos, não se limitando apenas ao azeite.
2. Apellido
Parece uma forma carinhosa de chamar alguém íntimo em Português do Brasil, certo? Mas em Espanhol, “apellido” significa sobrenome ou apelido.
3. Acordarse
Se pensa que “acordarse” é o mesmo que “acordar” em Português, errou. Em Espanhol, “acordarse” é lembrar-se de algo.
4. Aula
Em Espanhol, “aula” não é o período de aprendizagem, mas sim a sala de aula em si. Em Português, a palavra “aula” refere-se ao tempo de ensino.
5. Brinco
Em Português, “brinco” é um adorno para a orelha. Em Espanhol, “brinco” é pulo, o ato de saltar.
6. Botiquin
Em Português, pode-se pensar que se refere a um pequeno bar, certo? Errado! Em Espanhol, “botiquin” é a mala de primeiros socorros.
7. Chulo
Em Português, “chulo” é algo grosseiro, indelicado ou imoral. Mas em Espanhol, tem um significado positivo, referindo-se a algo bonito ou fofo.
8. Cola
Enquanto em Espanhol, “cola” se refere a uma fila de pessoas ou ao rabo de um animal, em Português, é um líquido ou substância adesiva.
9. Copa
Em Português, “copa” pode indicar o local onde fica uma pequena cozinha. Em Espanhol, é a taça em si.
10. Crianza
Parece que “crianza” se refere a uma criança em Português, mas na realidade, na outra língua, é o substantivo para criação.
11. Embarazo
Em Português, “embarazo” soa como uma situação constrangedora. Porém, em Espanhol refere-se à gravidez.
12. Exquisito
Em Português, “exquisito” parece descrever algo fora do comum. Já em Espanhol refere-se a algo requintado ou delicioso.
13. Fecha
Em Português, “fecha” é o ato de fechar algo. Mas em Espanhol, é usado para se referir a uma data específica.
14. Taza
Em Espanhol refere-se ao objeto para beber café, chá ou leite, enquanto em Português diz-se chávena, ou então é uma taça de vinho ou champanhe.
UMA GOTA DE MEL
(“Jogo teatral”, inspirado num conto da tradição oral da Arménia, redigido por Hovanés Tumanian, editado em francês, em 1938, pelo dramaturgo e pedagogo Léon Chancerel e traduzido para português pelo encenador, escritor e artista plástico António Pedro.)
– Era uma vez...
– Um bom merceeiro. (dar um passo em frente)
– Era uma vez...
– Um bom pastor. (dar um passo em frente)
– É verdade que foi assim,
– Foi assim que tudo começou,
– Numa bela noite de verão.
– Isto começou, porque numa noite, numa serena e clara noite de verão...
– Um forte, alto, belo e bom pastor entrou –com o seu perdigueiro- na loja do merceeiro.
– Senhor merceeiro, tem mel para vender? (dirigir-se ao merceeiro)
– Mel excelente, meu bom pastor... bem medido e a preço razoável!
– Falavam assim, fraternalmente, durante uma serena e clara noite de verão, o vendedor e o cliente.
– O pastor e o merceeiro. (em tom esclarecedor)
– Ora, enquanto o bom merceeiro pesava honestamente o mel...
– O belo mel, cor de âmbar, que as louras irmãs abelhas extraíram das flores vermelhas... (em tom esclarecedor)
– TIC, uma gota... (todos)
– Uma gota de mel, cor de âmbar. (apontando para o chão)
– No chão da loja. (em tom esclarecedor)
– Uma gotazinha se entornou! (todos)
– Sim, foi assim que tudo começou! Ora... (recuar para o lugar inicial)
– ZZZzzzzzzz... (todos olham para o ar à procura da mosca)
– Uma mosca! (em tom de descoberta)
– Uma moxxxca! (em tom de descoberta, carregando na sibilante)
– Veio pousar sobre a gota, a pequenina gota caída no chão.
– O que entrava, naturalmente, na sua lógica de mosca! (em tom explicativo)
– O gaaato! (olha para o lado e aponta)
– Debaixo do armário. (em tom explicativo)
– O gato gor-di-nho do bom merceeiro... (com ar apreciativo)
– Já há muito que espreitava a mosca, o que entrava, naturalmente, na sua lógica de gato. (interrupção, em tom explicativo)
– O gaaato! (chamando a atenção)
– Miauuu! (todos)
– O gaaato deu um salto para cima da mosca.
– Miauuu / Fffff... Comeu-a! (todos)
– O caããoo! (todos imitam o ladrar do cão)
– O cãozarrão do pastor, assustado com o pulo do gato...
– ... e julgando que era com ele, o que entrava, naturalmente, na sua lógica de cão... (interrompendo)
– O cão... pu-lou!
– Uãããuu! (todos)
– E sem ser de propósito...
– CCRRR / MIAAUUU!!! (todos)
– O merceeiro agarra num pau...
– Zás! Zás! Zás! (simular gesto de bater no cão)
– Pobre do inocente cão do pastor!
– Morto ao lado do gato! Ah, malvado não me escapas! (avançar ameaçadoramente)
– O grande, forte e bom pastor vinga o seu fiel cão!
– Foi precisamente assim, na loja do merceeiro, que as coisas surgiram primeiro...
– ... em noite de verão fagueiro! (todos – agitação / discussão)
– Assassino! (apontar)
– Matador!
– Prendam-no!
– Matem-no! Matem-no! (todos)
– Toda a cidade está amotinada. Toda a cidade está desnorteada. E os sinos a tocar, as sirenes a apitar, os bombeiros e os soldados a chegar... (gesticula isolando-se do grupo)
– Defronte da loja, amotinada, a multidão está concentrada.
– O crime foi premeditado.
– O ataque foi preparado.
– A montanha contra a planície.
– Vingança! (em tom forte)
– Honra ultrajada!
– Mobilização proclamada. (em tom grave, para o público)
– Há fogo nas aldeias. (em tom penoso)
– Granadas nas pontes. (em tom penoso)
– Jovens mutilados. (em tom penoso)
– Árvores cortadas. (com pena)
– Campos arrasados. (com pena)
– Moças violadas. (com pena)
– Reféns fu-zi-la-dos! E isto pode durar, para os corvos alimentar!
– Doce mel das abelhas, fluido e açucarado...
– Doces abelhas, quem o teria pensado?!? (PAUSA)
– Os media pelo mundo, divulgam os comunicados. (em tom muito rápido)
– Salvemos a civilização! Salvemos a civilização! (em tom muito rápido)
– Quem quer tomar partido pelo direito? (energicamente) (PAUSA)
– Pelo triunfo da justiça, troai canhões! (energicamente)
– E sobre toda a humanidade, o manto vermelho da guerra, o cheiro empestado da guerra, o medo pairando entre os vivos, entre aqueles que escapam da guerra...
– Porquê tudo isto? (em tom triste)
– Porquê? (em tom de angustia)
– Como é que chegamos a tanto?!? (em tom de revolta)
– Como foi? (em tom triste)
– Como foi que tudo iiiss-to começou? (em tom de revolta) (PAUSA)
– Só havia um ofício! (em tom rápido)
– Só havia uma vocação! (idem)
– A GUERRA!!! (PAUSA)
– E a fo-me veio! (em tom pausado e bem silabado)
– E com ela a peste! (em tom explicativo)
– Já nem há tempo para enterrar os mortos, correm rios de sangue!
– O fu-mo es-cu-re-ceu o céu! (em tom pausado e silabado)
– Já não se sabe o que é uma árvore verde, uma ribeira azulada!
– Tudo é vermelho e negro! (em tom pausado e bem silabado)
– Espeeesso... e viscoooso! (mudando de tom) Tudo está reduzido a cinzas!
– Sangue!
– E laa-ma! (em tom rápido e silabado)
– Gota de mel!!! (cada interveniente à vez e depois em uníssono) (PAUSA)
– Mataram-se tantos e tantos, durante séculos, que um dia só ficaram, frente a frente, dois soldados. (dois intervenientes caminham um para o outro)
– E ficaram assim, de pé, olhando-se nos olhos no momento de expirar...
– Mas... porquê?
– Mas... como?
– Como é que isto começou?!?
– Não sei!
– Não sei! (os dois “soldados” agarram-se e vão caindo lentamente)
– Morremos assim, sem saber porquê?!?
– Morremos, sim, sem saber porquê!... (abraçam-se e ficam
estáticos) (PAUSA)
– GOTA de MEL!!! (em coro)
– Numa bela noite de verão!!! (em coro)
FIM